Los ácidos Omega son importantes para la producción del tejido nervioso, las hormonas y las membranas celulares.
De acuerdo a investigaciones realizadas se ha comprobado que los ácidos grasos Omega no solo benefician al cerebro sino que sus efectos favorecen a todo el organismo:
- Previenen y disminuyen el riesgo cardiovascular al mejorar el perfil lipídico (reduce la concentración de triglicéridos en sangre), previenen la aparición de arritmias y la muerte súbita y reducen la presión arterial. Además producen vasodilatación y son antitrombóticos.
- Previenen algunos tipos de cáncer; entre ellos el de mama, próstata y colon. Y en personas ya afectadas, mejora la respuesta del sistema inmune contra la enfermedad y reduce el riesgo de metástasis.
- Mejoran la función pulmonar; reduce la aparición de sintomatología y la prevalencia en personas asmáticas.
Posee efectos beneficiosos en enfermedades antiinflamatorias como la artritis reumatoide, neumonía bacteriana, inflamación intestinal y enfermedades de la piel (eczema y psoriasis).
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