Aún más importante es su consumo durante el embarazo y la lactancia. Durante el embarazo la madre traspasa sus reservas de ácidos grasos al feto para la formación de su cerebro, produciéndole por esta disminución los casos la depresión post parto.
Ésta alteración responde de forma eficaz a los tratamientos que suplementan con alimentos ricos en ácidos grasos en la dieta.
Adicionalmente a sus efectos antidepresivos, tiene la ventaja de ser inocua y sin efectos secundarios y más bien permite un adecuado desarrollo cerebral del feto durante la gestación.
Salud Mental
Un campo importante de su impacto benéfico es el de la salud mental, se ha comprobado que su consumo ayuda en el tratamiento de diversos trastornos psiquiátricos y neurológicos, siendo muy eficaz frente a la depresión y otros males del sistema nervioso.
Inclusive el suministro de éstos ácidos en la dieta de niños en edad escolar aumentó notablemente su rendimiento. |